Adopta espiritualmente a un bebé en el Cielo
Regálale un nombre, una identidad y una sepultura digna
Cada bebé merece amor, respeto y memoria. Con tu ayuda, podemos dar nombre, identidad y cristiana sepultura a bebés que partieron antes de nacer o que fueron abandonados.
Tu gesto puede devolver dignidad a una vida que muchos olvidaron.
A través del programa Bebés en el Cielo, la Fundación Creciendo Contigo Mujer acompaña a estos pequeños con amor, oración y respeto, brindándoles un lugar digno donde descansar.
Al apadrinar a un bebé, no solo realizas una donación:
te conviertes en parte de una obra de misericordia que reconoce que toda vida tiene valor, incluso aquella que pasó silenciosamente por este mundo.

¿Qué significa apadrinar a un bebé en el Cielo?
Apadrinar es un acto de amor y memoria.
Cuando apadrinas a un bebé, ayudas a que pueda recibir:
Un nombre que reconozca su dignidad
Una oración que acompañe su historia
Una sepultura digna
Un lugar en la memoria y en el corazón de quienes defienden la vida
Un gesto de reparación, amor y esperanza

¿Por qué es importante?
Este texto puede ir en una sección con fondo suave:
Hay bebés que partieron sin nombre, sin familia presente y sin un lugar digno donde descansar.
Como fundación, creemos que ninguna vida debe ser descartada ni olvidada.
Por eso, esta misión busca abrazar con amor a los más pequeños y vulnerables, recordando que su existencia tuvo valor desde el primer instante.
Tu ayuda permite que esta obra continúe.

¿Cómo puedes ayudar?
1. Apadrina con tu donación
Tu aporte ayuda a cubrir gastos de traslado, gestión y sepultura digna.
2. Regálale un nombre
Puedes elegir un nombre para encomendar espiritualmente a un bebé.
3. Acompaña con oración
Ora por ese bebé y por todas las familias heridas por la pérdida de un hijo.
Si deseas ayudarnos a cubrir conceptos de logística, da clic en el siguiente botón: